Dentro de LinkedIn hay una funcionalidad que lleva años activa y que la mayoría de asesores no sabe que existe. Se llama LinkedIn Services, es completamente gratuita y permite aparecer en búsquedas de personas que están buscando exactamente lo que tú ofreces, dentro de la red donde están la mayoría de empresarios y directivos.
No es una herramienta de publicidad y no requiere presupuesto. Es simplemente activar una parte de tu perfil que por defecto está desactivada, completarla bien y dejar que LinkedIn te muestre cuando alguien busca un profesional con tus características.
Dicho así parece demasiado sencillo para ser real, pero funciona. Y funciona precisamente porque muy poca gente lo usa, lo que significa que la competencia dentro del marketplace es, por ahora, bastante baja.
Qué es LinkedIn Services y cómo funciona
LinkedIn Services es una sección del perfil que convierte tu página personal en una especie de ficha de proveedor de servicios dentro de la plataforma. Cuando la activas tu perfil puede aparecer en resultados cuando alguien busca servicios profesionales en LinkedIn, ya sea escribiendo directamente qué necesita o usando el buscador con filtros específicos.
La diferencia con la búsqueda de perfiles normal es la intención. Quien busca en LinkedIn Services no está navegando para seguir a alguien interesante ni investigando un sector. Está buscando a alguien a quien contratar. La intención es similar a la de alguien que busca en Google «asesor fiscal en mi ciudad», pero dentro de un entorno donde el nivel profesional está más cualificado y donde la barrera de contacto es directa.
Además, LinkedIn muestra tu página de servicios de otra forma. Aparece un botón en tu perfil que dice «Ver servicios», y cualquier persona que visite tu perfil puede acceder directamente a esa sección aunque no te siga ni te conozca. Eso amplía la visibilidad más allá de tu red de contactos inmediata.
El sistema también permite que los clientes dejen reseñas específicas del servicio, separadas de las recomendaciones generales del perfil. Y esas reseñas pesan mucho en cómo te posiciona el algoritmo dentro del marketplace.
Cómo configurar tu página de servicios correctamente
Activarlo es sencillo. Desde tu perfil de LinkedIn, en la sección de «Añadir sección al perfil», encontrarás la opción de servicios. Una vez activada, tienes que completar una página específica que funciona de forma independiente al resto del perfil.
Lo primero que pide es la categoría de servicio. LinkedIn tiene un listado predefinido y tienes que elegir las que mejor describen lo que ofreces. Para una asesoría las opciones más relevantes suelen ser: asesoría fiscal, contabilidad, asesoría laboral, consultoría financiera, constitución de empresas o cumplimiento normativo, dependiendo de tu especialidad. Puedes elegir hasta diez categorías. Usa todas las que aplican realmente, no solo la principal, porque cada una es una búsqueda adicional para la que puedes aparecer.
Después viene la descripción. Aquí está la diferencia real entre una página de servicios que genera contactos y una que no. LinkedIn te da espacio para explicar qué haces, a quién ayudas y cómo trabajas. La mayoría de personas que activan esta funcionalidad escriben algo genérico que no le dice nada a nadie. Algo del tipo «Ofrezco servicios de asesoría fiscal y contable con más de quince años de experiencia.»
Eso no convierte. Lo que convierte es describir el problema que resuelves con las palabras que usaría quien lo tiene. «Ayudo a autónomos y pymes a tener sus obligaciones fiscales al día sin sorpresas, con seguimiento proactivo y sin tener que entender de impuestos para poder tomar buenas decisiones.» Esa descripción le habla directamente a quien está buscando exactamente eso.
También puedes subir ejemplos de trabajo o proyectos. Muchos asesores se saltan este campo porque no saben qué poner, pero puedes usarlo para describir casos de clientes a los que has ayudado, sin nombres ni datos confidenciales. «Reorganización fiscal de una empresa familiar en proceso de crecimiento» o «Planificación del cierre de ejercicio para autónomo con varios epígrafes de actividad» son ejemplos que le dicen mucho a quien está buscando ese servicio específico.
Qué escribir para atraer clientes potenciales
La página de servicios no vive sola. Está conectada a tu perfil completo, y quien llega a ella casi siempre revisa también quién eres. Por eso la coherencia entre lo que dice tu página de servicios y lo que dice el resto de tu perfil es importante.
En la descripción de servicios escribe pensando en la persona que está buscando, no en impresionar a colegas del sector. Usa el lenguaje que usaría tu cliente ideal, no la terminología técnica que usarías en una publicación para profesionales.
Hay tres preguntas que vale la pena responder en esa descripción para utilizar correctamente LinkedIn para asesores, aunque sea brevemente:
- A quién ayudas. No «empresas y particulares», sino «autónomos del sector servicios», «pymes de entre cinco y treinta trabajadores», «empresarios que están creciendo y necesitan ordenar su estructura fiscal». Cuanto más específico, más se identifica quien te busca.
- Qué problema resuelves. No el servicio técnico, sino el problema real. No «presento el modelo 303» sino «evito que Hacienda te dé sorpresas en la declaración anual porque llevamos el IVA bien desde el primer trimestre.»
- Cómo es trabajar contigo. Una frase sobre tu forma de trabajar: si tienes respuesta rápida, si trabajas en remoto, si haces revisiones periódicas, si tienes un proceso de onboarding claro. Algo que reduzca la incertidumbre de alguien que no te conoce.
Cómo combinarlo con tu actividad en LinkedIn
LinkedIn Services funciona solo como canal de búsqueda pasiva. Alguien te busca y te encuentra. Eso ya tiene valor. Pero si además tienes actividad regular en LinkedIn, el efecto se multiplica.
Cuando publicas contenido y alguien lo ve en su feed, puede ir a tu perfil. Si en tu perfil aparece el botón de servicios, tiene un camino directo para contactarte con intención comercial. Sin ese botón, tiene que buscarte por otra vía o simplemente no hace nada.
La combinación que mejor funciona es esta: contenido regular que genera visibilidad y posicionamiento como referente, más una página de servicios bien completada que convierte esa visibilidad en contactos concretos. El contenido atrae. La página de servicios facilita el siguiente paso.
También puedes mencionar en alguna publicación periódicamente que tienes página de servicios activa. No de forma forzada, sino cuando venga al caso. «Si estás buscando asesor o conoces a alguien que lo esté, puedes ver cómo trabajo en mi sección de servicios.» Eso activa a personas de tu red que te siguen desde hace tiempo pero nunca han dado el paso de preguntar.
Y cuando alguien te contacta a través de LinkedIn Services, la conversación ya empieza con ventaja. Esa persona te buscó activamente, vio tu descripción, revisó tu perfil y decidió escribirte. Llega con una predisposición completamente diferente a la de alguien a quien contactas tú en frío. El trabajo de cualificación inicial ya está en parte hecho.
Con herramientas así, gratuitas, infrautilizadas y con intención de búsqueda real, la pregunta no es si merece la pena activarlas. La pregunta es por qué no lo has hecho todavía.
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